Alfonso Coya. La Felguera
La fin de semana pasado, del 16 al 18 de marzo, un grupo de 43 alumnos/as de 1º y 2º de Bachillerato de nuestro instituto, realizaron una actividad multidisciplinar en la provincia de Burgos. Con la coordinación del Dpto. de Extraescolares y dirigidas por 3 profesores (Susana, Marcelino y Alfonso), las actividades realizadas estaban enfocadas sobre aspectos científico-técnicos (Central Nuclear de Sª María de Garoña), antropológicos (Museo de la Evolución Humana, Yacimientos de Atapuerca), sociolingüístico y artísticos ( Monasterios de Yuso y Santo Domingo de Silos, Catedral de Burgos,..); y por supuesto, con ratos para el ocio y la diversión.
Salimos desde el instituto el viernes 16 a las 7 de la mañana y tras un buen trecho en autocar, sobre las 11:30 h, llegamos a la central nuclear de Sª María de Garoña, situada en el Valle de Tobalina, en la provincia de Burgos.
Tras el recibimiento y las presentaciones, tuvimos una sesión informativa en el aula didáctica de la central. Emilio, encargado de la recepción de visitantes, nos puso al día sobre la situación de la energía nuclear en la actualidad, las medidas de seguridad empleadas, el proceso de producción de energía, el tratamiento de los distintos tipos de residuos radiactivos, etc. La sesión estuvo animada por las preguntas, incisivas preguntas en algún caso, que hicieron los alumnos.
Después de un pequeño descanso complementado con una degustación de pinchos variados, retomamos las actividades, que finalizaron con una conexión con la sala de mandos de la central
A continuación salimos para Burgos capital, donde teníamos prevista la visita a las 16:30 h al Museo de la Evolución Humana.
Fue esta una actividad muy interesante. Divididos en grupos y acompañados en todo momento por guías especialistas, hicimos un recorrido completo por las instalaciones. A destacar la visión de algunas de las piezas fósiles que allí se encuentran, así como la reproducción a tamaño real de algunos de nuestros antepasados homínidos.
Cada uno tendrá su sensación de la visita en la sala de los fósiles. Mi experiencia personal la describiría como emocionante. El contemplar la pelvis “Elvis”, perteneciente a un Homo Heidelbergensis, hace que nuestra imaginación intente “volar” hacia atrás, miles de años atrás, para intentar visualizar nuestro pasado; y así comenzamos a hacernos las preguntas transcendentales ¿cómo éramos? ¿de dónde venimos? Esas preguntas nos llevarán al apasionante camino de buscar y encontrar respuestas.
Hay otras muchas piezas importantes pero sobresale el bifaz “Excalibur” (la misteriosa piedra roja), auténtica joya del registro fósil en el mundo; aunque hace años que fue encontrada, las interrogantes sobre las razones de su presencia en la Sima de los Huesos aún forman parte del debate científico entre los propios codirectores de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga y Eudal Carbonell.
En fin, la experiencia vivida en el Museo de la Evolución Humana hace que esa sola visita haga rentable el viaje. Pero había más actividades, sólo que para el día siguiente. Antes había que descansar, reponer fuerzas y por supuesto, salir a conocer la ciudad de Burgos un viernes por la noche.
Aún había trabajo para dos días, pero eso lo contaremos en otro artículo.